Tarta de chocolate blanco con relleno de mousse de mango (sin horno)

No podéis imaginaros las ganas que tenía de compartir con vosotros esta tarta de chocolate blanco con relleno de mousse de mango. Es súper fácil de hacer y además no hay ni que encender el horno. Lleva una base de galleta crujiente y dentro de la tarta un delicioso relleno de mousse de mango, recubierto de una capa de suave y delicioso chocolate blanco. Estoy segura de que no vais a poder resistiros. Pasad y acomodaros… que comenzamos ya.

 

Ingredientes:

Para la base de galleta:

  • 180 grs. de galletas tipo Digestive
  • 120 grs. de mantequilla derretida
  • 1 cucharadita de cacao puro en polvo (opcional)

 

Para el relleno de mousse de mango

  • 1 mango maduro
  • El zumo de una naranja
  • 3 hojas de gelatina neutra (6 gramos de gelatina en polvo)
  • 180 ml. de nata para montar o crema para batir (fría de la nevera)
  • 50 grs de azúcar (esto es opcional, depende del dulzor de la naranja, yo no le puse).

 

Para la tarta de chocolate blanco:

  • 200 grs. de chocolate blanco
  • 400 grs. de nata para montar o crema para batir (fría de la nevera)
  • 8 grs. de azúcar avainillado (1 cucharadita)
  • 4 hojas de gelatina neutra (7 gramos gelatina en polvo)

 

Necesitarás un molde redondo de 16 cms. y otro de 18 cms. o bien un aro para tartas adaptable. Esto último es lo que yo he utilizado.

 

Elaboración:

Mousse de mango: (Comienza haciendo el relleno de mousse de mango con antelación. Puedes hacerlo el día anterior).

Pon las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.

En un bol bate la nata y el azúcar hasta que esté semimontada y reserva.

Retira la piel y el hueso del mango y tritura la pulpa con una batidora o con la Thermomix.

Calienta el zumo de naranja en el micro y añade las hojas de gelatina bien escurridas. Mezcla con una cucharilla hasta que se disuelvan. Seguidamente, vierte sobre el mango triturado y mezcla hasta que quede integrado.

Incorpora una cucharada de la nata reservada en la mezcla del mango y remueve. Cuando se haya integrado incorpora al resto de la nata y mezcla con movimientos suaves y envolventes.

Vierte en el molde o en el aro de 16 cms. y llénalo con un grosor de 1’5 cm. aproximadamente de altura. Llévalo al congelador. (Lo siento, de este paso no hay foto porque me olvidé de hacerla).

 

La base de galleta:

Tritura las galletas hasta que queden bien remolidas. Si decides poner el cacao, añádelo pasándolo por un colador para que quede suelto. Mezcla con una espátula o cuchara para que se integre.

Incorpora la mantequilla derretida y mezcla hasta que quede todo bien integrado.

Coloca el molde o el aro de 18 cms. y extiende la galleta sobre la base presionando ligeramente con la cuchara para que quede bien repartida y un poquito compactada. Lleva a la nevera 15 minutos.

 

Tarta de chocolate blanco:

Pon las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.

Trocea el chocolate blanco y añade 5 cucharadas de nata. Derrite al baño maría o en el micro en intervalos de 30 segundos removiendo cada vez, hasta que quede totalmente derretido. Incorpora la gelatina bien escurrida y remueve con una cucharilla hasta que se disuelva por completo. Deja que atempere un poquito.

Bate la nata en un bol. Cuando esté a mitad de batir, añade el azúcar avanillado y sigue batiendo hasta que esté semimontada. Recuerda que no ha de quedar totalmente montada.

Añade poco a poco el chocolate blanco a la nata mientras bates a velocidad baja, hasta que quede todo totalmente integrado.

Vierte una fina capa del chocolate sobre la galleta.

Desmolda la mousse de mango que estará congelada y coloca cuidadosamente lo más centrada posible.

Termina de rellenar con el chocolate blanco.

Cubre con papel de film y deja en la nevera de 6 a 8 horas.

Antes de servir, deja volar tu imaginación y decora como más te guste. Yo le he puesto virutas de chocolate blanco y unas frambuesas.

 

Anotaciones:

Si utilizas el aro, puedes ponerlo directamente sobre el plato que vayas a servir la tarta, o bien puedes forrar con film el plato que utilices, así será más fácil transferirla después. Si por el contrario utilizas un molde, pon en el fondo un papel de horno del mismo tamaño.

Si como yo, dispones solamente de un aro adaptable, no hace falta que compres otro. Cuando la mousse de mango esté congelada; desmolda, ponla sobre un plato y vuelve a colocarla en el congelador. Así podrás disponer del aro nuevamente para continuar con la tarta.

Para montar la nata es conveniente que tanto el bol como la nata estén muy fríos para que sea más fácil montarla. Si lo haces con la Thermomix puedes poner el vaso a enfriar en la nevera. Coloca la mariposa y programa vel. 3,5 sin tiempo (debes de estar pendiente y pararla cuando comience a tomar consistencia).

Para hacer las virutas de chocolate he utilizado un pelador de patatas.

 

¡Buen provecho!

Quizás también te interese estás recetas

Cheesecake de chocolate
Tarta mousse de melocotón

 

 

 

 

 

 

It's only fair to share...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *